Los sonidos /l/ /r/ /d/ tienen el mismo punto de articulación y también su acústica es muy parecida, por eso muchos niños cometen errores de sustitución en el lenguaje espontáneo, a pesar de articularlos correctamente de forma aislada. Con este material podrás trabajar el punto de articulación, haciendo especial hincapié en la correcta articulación del sonido, dentro de la palabra, ya se encuentre en posición inicial, intervocálica o después de consonante.
Benito es un bastón, ¡pero abrid bien los ojos porque va a transformarse! Acompañado de su mejor amigo, se va de excursión. ¿Te unes a ellos? Ten cuidado con las bajadas.
El barítono que canta al principio de la historia cierra los labios y deja pasar el aire a través de ellos entonando la bbbbbb hasta llegar a la eeeeeeee. Vamos a convertirnos en barítonos con bigotito para sentir cómo el aire pasa por los labios.
Recorta el bigote y sujétalo entre la nariz y los labios mientras dices bbbbeeeeeee como un buen barítono.
To b or not to b. Ponte de espaldas a tu compañero con un cartel en cada mano. Cuando escuches el sonido /b/ levanta a Benito. De lo contrario, levanta la señal de silencio (en el archivo encontrarás dos versiones, la primera con imágenes de apoyo visual y la segunda con imágenes y letras para que los más expertos puedan comprobar si la palabra escrita contiene o no una b).
Fíjate en cómo colocamos la boca para hacer el sonido /b/. Lo acompañaremos del gesto creado por el señor Montfort que nos ayudará a recordar ese sonido. Observa la fotografía e imítala colocándote la mano en la mejilla y moviendo los dedos como si la limpiaras.
Nos colocaremos cara a cara como si fuésemos un barítono y una soprano a punto de empezar a cantar. Mírame y adivina si voy a decir la b o no dependiendo de cómo coloco mis labios. Ahora me toca adivinar a mí. ¡Gana quien acierte más veces!
Vamos a pensar palabras con el sonido /b/. ba…be…bi…bo…bu…
En las siguientes cartas encontrarás muchos dibujos. Algunos tienen b y otros no. ¿Jugamos una partida?
Construiremos una d con 2 limpiapipas. Es muy sencillo. Coloca uno de bastón y otro de barriga. Ya lo sabes: Benito como mucho y tiene una buena barrigota. Fíjate hacia dónde le crece. ¿Hacia el lado de la mano con la que dibujas o hacia el otro?
Recorremos la b de Benito con cada uno de los dedos de la mano derecha. Ahora con los de la izquierda. ¿Serías capaz de recorrerla con la nariz? ¿Y con el talón del pie? Prueba, prueba.
Repetimos la actividad, pero esta vez con los ojos cerrados.
Dibujamos la b en la espalda o el antebrazo de un compañero. Después dibujamos la m, la z y la b. Nuestro amigo tiene que adivinar si la b ha sido la primera, segunda o tercera letra que hemos dibujado.
Vamos a buscar tu bicicleta, porque Benito ha dejado allí un montón de palabras que podrás pegar en ella para que mole un montón. Llévate a Benito contigo para que te ayude.
Juegos tradicionales con la b. Los juegos de siempre con personajes nuevos para fortalecer la correspondencia grafía-fonema y la conciencia fonológica.
Fulbito con Benito. Benito es un gran delantero y hoy tirará una tanda de penaltis a su primo Bruno. ¿Crees que Bruno los parará? Construye la portería del archivo, reúne unas cuantas chapas y… ¡¡¡a chutar!! Atención: al chutar siempre «b» deberás pronunciar.
Vamos a hacer BeatBox. ¿Sabes qué es? Se trata de una música tipo rap que se hace con la boca y los resonadores orofaríngeos. Los beatboxers hacen cosas espectaculares. Puedes verlo en Youtube. Nosotros haremos nuestro propio BeatBox con una canción que te guste, pero a ritmo de b. Escucha el ejemplo a ver si te inspira. ¡Y cuélgate a Benito del cuello con tu cadena rapera!
Ejecución de la letra «b»
Benito se ha pegado un buen atracón de viandas. Construye este rompecabezas y dime todo lo que se ha comido.
Vamos a construir la b con cosas que tengamos en casa. Busca una bota, una bufanda, botones y un baby, por ejemplo, y construye con ellos unos cuantos Benitos. Fíjate en los ejemplos de abajo: la barriga de Benito siempre está hacia el mismo lado. Aquí puedes verlos a todos camino a casa de su amigo Beto Berenjena.
Llena un balde o barreño con harina, arena o lo que tengas a mano. Dibuja con el dedo o un palo muchas b, ¡siempre con la barriga hacia el mismo lado! Cuando hayas hecho al menos diez, tendrás que hacer lo mismo mojando la yema de tu dedo en salsa boloñesa o barbacoa. Puedes dibujarlas en un plato o en una hoja de papel.
Eres el director de la orquesta y tienes que indicarle al barítono cuando le toca cantar. ¿Cómo lo hacemos? Dibujando en el aire, con la varita, una b bien grande para que todos te vean perfectamente.
Antes de nada, calentaremos la voz cantando algo de ópera… ¿Recuerdas cómo lo hacía Otto? Vamos a entonar juntos oooooooooo y luego lo haremos alternándonos y en distintos tonos. Puedes cantar, por ejemplo, como un tenor o una soprano (entonamos una /o/ aguda), como un barítono o una mezzosoprano (entonamos una /o/ media) o como un bajo o una contralto (entonamos una /o/ grave).
¡Lo has hecho muy bien! Ahora añadiremos la orquesta. Recuerda que los músicos siempre obedecen a Otto (entonamos la /o/ utilizando diferentes tonos que el niño debe repetir, como si fuera la orquesta. También podemos invertir los papeles: él es Otto y nosotros la orquesta).
Te lo voy a poner un poco más difícil. Yo soy Otto y tú eres la orquesta. Se trata de una orquesta muy ooooobediente, que solo repite el sonido /o/ oooooriginal de ooooootto. Por lo tanto, voy a entonar diferentes sonidos (vocálicos) y tú tendrás que estar atento para repetir únicamente la /o/.
¡Ya eres todo un experto! Ahora nos vamos a poner en la piel del público. ¿Recuerdas lo que le gritaban a Otto? (ooooootra, oooootra). ¿Y lo que hacían los espectadores para demostrar cuánto les gustaba? (la ooooola). Te propongo el juego siguiente: Voy a entonar diferentes palabras. Algunas empezarán por /o/ y otras no. Cuando escuches una palabra que empiece por oooooooo, tendrás que hacer la ooooola. Cuando no empiece por /o/, dirás oooootra, oooootra (atención auditiva).
Reconocimiento de la forma/grafía «o»
Buscamos por la sala (o la casa) objetos que tengan forma de «o» (cinta adhesiva, anilla de las llaves, tijeras…)
Colocamos aros o círculos pintados en papel sobre el suelo (haciendo referencia a su forma, similar a la de Otto) y saltamos de uno a otro mientras entonamos el sonido ooooo-ooooo-ooooo
Hacemos carreras de «o» (hacemos rodar los aros hasta la meta o les damos efecto para que vuelvan). También podemos hacerlo con anillas de botellas de plástico, anillas de cortinas de baño, tapas de botes de legumbres…
Colocamos en una caja distintos objetos y varias anillas grandes. Al introducir la mano, el niño debe reconocer y sacar las anillas (reconocimiento táctil).
Jugamos al lanzamiento de Ottos. Podemos utilizar el típico juego infantil de las anillas para tirarlas y encajarlas en el palo vertical. Si no disponemos de este juego, podemos fabricarlo clavando un lápiz en un trozo de plastilina para que se mantenga vertical y tratar de encargar las «o» (gomas elásticas, piezas de madera, anillas, aros, «o» recortadas en cartón).
Recorremos con el dedo la imagen de la letra «o» impresa (tamaño cuartilla) haciendo hincapié en que comenzaremos siempre desde arriba y de izquierda a derecha (mirando la propia letra). Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra de Otto). Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra elaborada con distintas texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, relieve realizado con el punzón).
Realizamos el mismo ejercicio sin ver la letra, es decir, recorriéndola con el dedo, en distintas texturas, con los ojos cerrados.
Reconocemos la letra «o» (letras móviles de madera) por el tacto, manipulándola con los ojos cerrados.
Reconocemos la letra «o» dibujándola en nuestra espalda o antebrazo.
Asociación fonema-grafía /o/ o
Utilizamos papel continuo y pinceles para dibujar una «o» de grandes dimensiones.
Convertimos al personaje de Otto en el protagonista de una historieta ilustrada. Para ello, dibujamos a Otto y a los miembros de su familia y los integramos en las distintas viñetas.
Construimos un títere de Otto (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos el fonema /o/, el niño levanta el títere. Vamos aumentando la dificultad pronunciando palabras con /o/ inicial y /o/ final.
Elaboramos un mural de Otto y dibujamos todos los objetos con /o/ que se nos ocurran.
Utilizamos un aro como canasta (hacemos referencia a su forma y a su similitud con la «o») y tratamos de encestar objetos que tengan una /o/ (el niño seleccionará previamente aquellos objetos que empiezan por el sonido /o/ del grupo que se le muestra).
Estamos locos: mantenemos una conversación y, cuando aparezca el títere de Otto, la interrumpimos de golpe para entonar ooooo.
Diccionario de la «o». Preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece con el sonido /o/.
Contamos una historia muy despacio, remarcando las /o/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /o/ que vaya escuchando.
Buscamos por la sala y el entorno adyacente, incluso la calle, todas las «o» impresas (carteles, cuadros u otros elementos).
Ejecución de la grafía «o»
Ofrecemos «o» impresas para que el niño haga uso de su creatividad «transformándolas» en los elementos que se le ocurran (como Otto).
Elaboramos un títere de Otto (dibujo al que adherimos un depresor o palito) y buscamos por el centro o por casa otras «o» iguales (el títere nos sirve de modelo).
Construimos una «o» en el suelo con diferentes objetos.
Construimos una «o» en el suelo con cuerdas de distintos colores.
Tratamos de hacer la «o» con nuestro propio cuerpo o con la ayuda de otro.
Utilizamos nuestro cuerpo como si fuese un compás para trazar una gran «o» (mantenemos las piernas abiertas, una de ellas fija, y dibujamos un círculo imaginario con la otra pierna rotando nuestro cuerpo sobre la pierna inmóvil).
Utilizamos grandes moldes u otros objetos similares (tapones, ruedas, anillos…) que nos permitan hacer la «o».
Elaboramos rosquillas con masa; hacemos donuts de plastilina, etc.
Realizamos nuestro propio sello de la «o» (podemos utilizar media patata pequeña en la que hacemos un agujero central con un «descorazonador de manzanas» o un tapón de corcho y tinta).
Escribimos la letra «o» sobre arena, harina, pan rallado, etc.
Escribimos la letra «o» en el aire empleando un lazo de rítmica (atamos un lazo largo, de unos 2 cm de ancho, a un palo o lápiz y lo movemos haciendo círculos).
Dibujamos a Otto y su familia (diferentes «o»). ¿Qué otros nombres se te ocurren para los primos de Otto?
Vamos a recordar el sonido de la /r/ del rock que acabas de oír. Si es necesario, escúchalo varias veces para cantarlo tan bien como lo hace Ricky ratón.
La r es un sonido vibrante que se articula en los alveolos de la cavidad oral. Puede sonar de dos maneras. Fuerte o suave, pero ¿cómo crees que hacemos este sonido? Ponte delante de un espejo o de una cámara y fíjate en la cara que pones cuando dices la /r/: tendrás que poner una gran sonrisa para que suene una buena rrrrrr. Pon tu mano en la boca mientras dices rrrrrr. ¿Cómo sale el aire? Para recordarlo usaremos los Gestos Facilitadores de Montfort.
La /r/ no es un sonido fácil de emitir, por eso tenemos que poner a punto toda la musculatura de la boca. Vamos a hacer unos cuantos ejercicios de calentamiento que te convertirán en un «atleta de la r». ¡Fíjate bien en mi boca!
Túmbate en el suelo mirando al techo y pon la lengua en las arruguitas del paladar. Deja entrar el aire por la nariz y salir por la boca lentamente tres veces. ¿Qué pasa con la lengua? Ahora haz lo mismo, pero expulsando el aire de golpe con la lengua colocada en las arruguitas. Hazlo cada vez más fuerte. ¿Qué pasa?
Sin levantarnos del suelo hacemos lo mismo que en el ejercicio anterior, pero añadiendo las vocales /a/, /e/, /i/ , /o/ y /u/. ¿Cuál te parece más fácil? ¿Cuál es más difícil?
Vamos a hacer ahora una carrera de motos. ¡A ver quién hace una rrrrrrrr más larga! No olvides dejar entrar el aire por la nariz antes de decir rrrrrrrr.
Bailamos rock & roll con la canción de Rita la ranita. Cada vez que oigamos el sonido /r/ moveremos el dedo índice, colocado hacia arriba, rápidamente de un lado a otro como si estuviésemos diciendo «no» con la mano (gesto facilitador de Montfort). ¿Te animas a grabar la coreografía?
¿Qué palabras con /r/ recuerdas que salgan en el video? ¿Se te ocurren otras? Vamos a dar un paso bien largo cada vez que se nos ocurra una palabra. ¡A ver quién llega más lejos!
¡Meteremos en la canción todas las palabras que se te han ocurrido!
Ahora viene el «más difícil todavía». Te voy a decir palabras con /r/ y sin /r/. Cuando escuches una palabra con /r/ tendrás que hacer el paso de la coreografía. Si no lleva /r/, ¡tendrás que quedarte quieto congelado!
Haremos a continuación una batalla entre rockeros. Escucharemos juntos el rock y cuando pare la música, cada uno tiene que decir una palabra con /r/. ¡Pierde el que no se le ocurra ninguna!
Las /r/ se han ido a la playa. ¿Ayudamos a Lola a localizarlas? Señala los objetos que tengan el sonido /r/ y vete diciendo su nombre. Hay muchos, ¡así que no se te escape ninguno!
¿A qué te recuerda la «r» ¿Serías capaz de buscar cosas en casa que tuviesen una forma parecida? A mí se me han ocurrido algunas, pero seguro que tú puedes encontrar muchas más.
Nuestra «r» se va de excursión por la habitación buscando cosas que tenga una «r». (Previamente habremos puesto cartelitos con la «r» impresa sobre objetos que contengan esa letra). ¿Cuántas has encontrado?
¡Qué desastre! ¡Se nos han caído todas al suelo! Vamos a colocarlas bien, tal y como he puesto yo esta. (Previamente el adulto las deja caer todas al suelo).
Enterramos en una caja de arena o harina distintas letras de madera o plástico. Solo podemos sacar las «r» reconociéndolas por el tacto. Otra opción es sustituir la arena por un antifaz que nos impida ver las letras que manipulamos en el interior de la caja.
Recorremos con el dedo la imagen de la letra «r» impresa (tamaño cuartilla) mientras repetimos su sonido. Hacemos hincapié en que comenzaremos siempre desde arriba y de izquierda a derecha. Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra confeccionada con distintas texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, relieve realizado con el punzón).
En esta actividad identificamos la orientación del brazo corto del grafema «r». Para ello podemos recortar el Zoo y colocar las erres sobre los animales que miran en su misma dirección o realizar el mismo ejercicio a través del fichero pps.
Construimos un títere de Roqui Rockero (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos el fonema /r/, el niño levanta el títere.
La «r» tiene muchas ganas de bailar rock & roll, pero solo puede hacerlo sobre objetos que tengan su sonido /r/. Pega una letra «r» en todo lo que creas que le puede gustar (recortamos múltiples «r» y las pegamos sobre todos los objetos que empiecen por esa letra).
Trabalenguas de la /r/. ¿Eres capaz de repetir los siguientes trabalenguas sin confundirte? La primera vez hazlo despacito. ¡Después métele marcha rockera!
Baraja de la /r/: Conciencia fonológica, articulación… Recorta las cartas y pégalas sobre un trozo de cartón para facilitar su manipulación. Barájalas y repártelas entre los dos jugadores, sin que vean las ilustraciones. Cada jugador se descarta de una carta que coloca sobre la mesa mostrándola. Si la carta depositada comienza por /r/ se lleva el mazo el jugador que primera grite rrrrrrr. Gana el jugador que consiga todas o el mayor número de cartas. Podemos modificar las reglas del juego estableciendo, por ejemplo, que la ilustración de la carta incluya el sonido /r/ en cualquier lugar y no solo al principio.
Idioma loco: mantenemos una conversación y, cuando aparezca el títere de r, la interrumpimos de golpe para hacer el sonido de la moto rrrrrrrr.
Diccionario de la «r»: preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece con el sonido /r/.
Contamos una historia muy despacio, remarcando las /r/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /r/ que vaya escuchando.
Buscamos por la sala y el entorno adyacente, incluso la calle, todas las «r» impresas (carteles, cuadros u otros elementos).
Ejecución de la grafía «r»
Hacemos una «r» con plastilina. Podemos ponerla tumbada sobre la mesa o de pie, pero siempre respetando la posición correcta. La seguimos con el dedo.
Construimos la «r» en el suelo con objetos que encontremos en casa. Por ejemplo, con una sábana vieja, con lana…. (empezando siempre desde arriba).
Recreamos la «r» con el cuerpo de otra persona que permanece tumbada sobre el suelo.
Tratamos de hacer la «r» con nuestro propio cuerpo.
Aprendiz y adulto, colocados uno frente a otro, hacen la «r» en el suelo. ¿Qué objetos puede ver cada uno de ellos desde su posición? ¿Son los mismos? ¿Hacia dónde mira cada uno? (derecha – izquierda). ¿Quién se ha colocado igual que la «r»?
Utilizamos masas para elaborar la «r»: pan, galletas, plastilina, etc.
Escribimos la letra «r» en la mampara del baño cuando nos duchamos, en el aire con la varita mágica…
Utilizamos papel continuo o un cartón que tengamos por casa y pinceles para dibujar una «r» de grandes dimensiones.
Convertimos al personaje o personajes del vídeo en protagonistas de una historieta ilustrada. Para ello, dibujamos varias «r» que recortamos e integramos en las distintas viñetas.
Esta actividad está diseñada para estimular el lenguaje oral. Aunque puedan parecer cosa del pasado, las clásicas rimas son una eficaz forma de estimular la corteza cerebral. Al recibir el input auditivo, que el niño debe completar, se activan mecanismos como el acceso al léxico, el análisis auditivo o la búsqueda de palabras que rimen con la primera frase. Se trata de un completo ejercicio que aúna componentes auditivos, semánticos, gramaticales… ¡Animaos a demostrar vuestras dotes como raperos!
La d es un sonido oclusivo dental sonoro. ¿Qué quiere decir esto? Coloca la lengua tal como está en el dibujo y di una ddddddd bien larga. Después añade las vocales una a una. ¿Qué palabras se te ocurren? DA… DE…DI…DO…DU…
Gesto Facilitador de Montfort. En algunas ocasiones es difícil localizar el punto de articulación de la d. Para identificar y articular mejor este sonido, utilizaremos los gestos facilitadores de Montfort que sirven para realzar e identificar las características sonoras del fonema. Este gesto consiste en poner la punta del dedo gordo de una mano en los incisivos superiores y la lengua tocando los dientes incisivos superiores. ¿A ver qué tal lo haces?
Escucha la “d” del principio del video y fíjate cómo colocamos la lengua para decirla mirándote a un espejo. ¿Te hace cosquillitas en la punta de la lengua? ¿Por dónde sale el aire?
¡Y ahora a saltar! Imprime estos dos círculos y pégalos en el suelo con cinta adhesiva. Ahora escucha las sílabas que te diré. Si escuchas el sonido /d/, salta encima del dragón; de lo contrario, salta en el círculo vacío.
Ahora cantaremos la canción «Dame una d» haciendo este gesto cada vez que aparezca la d.
¡Empieza la carrera de orejas! Te voy a mostrar imágenes de cosas que tienen la letra d y las diremos juntos alargando la d; después buscaremos esos objetos por casa. Gana el que primero los encuentre.
Dibujamos una letra «d» muy grande (en papel continuo o un cartón grande) y la recorremos caminando sobre ella como si fuéramos un Tiranosaurios Rex. Empezamos haciendo medio círculo (de arriba abajo), subimos hasta el cielo y volvemos a bajar. También podemos hacer la D mayúscula. ¡No sea que se nos olvide!
Recorremos la «d» grande imitando distintos personajes (dinosaurio, dragón, Dory, Doraemon…)
Recorremos la «d» con dinosaurios o dragones, los podemos poner en fila hasta alcanzar el Gran Volcán.
Colocamos varias «d» y otras letras muy diferenciadas (z, x f…) sobre una «d» de gran tamaño. Recorremos la letra «d» con el dinosaurio y echamos del camino a todas las letras que no sean como nuestra «d».
Recorremos con el dedo la imagen de la letra impresa (tamaño cuartilla) haciendo hincapié en que se comenzará por el medio círculo (siempre de arriba abajo) para subir primero al cielo y bajar después a la tierra. Repetimos este mismo ejercicio con la letra impresa en diferentes texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, con el relieve del punzón).
Realizamos el puzzle de los dragones (imprime la imagen de mamá dragona con sus hijas o una «d» y recórtala en trocitos según las habilidades del niño para que la monte).
Construimos un títere de la dragona (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos la letra /d/, el niño levanta el títere. Vamos aumentando la dificultad pronunciando palabras con /d/ inicial y /d/ intervocálica.
Recortamos numerosas «d» y las pegamos sobre todos los objetos que localicemos que empiecen por esa letra. El niño tiene que encontrarlas y repasarlas con el dedo o un rotulador.
Elaboramos un mural de la dragona y dibujamos en ella todo lo que puede llevar «d».
Colocamos aros en el suelo, cada uno de los cuales contendrá diferentes imágenes (algunas empiezan por /d/ y otras por sonidos diferenciados). Cada vez que mostremos el títere de la d, el niño saltará el aro que contenga la «d».
Idioma loco: contamos un cuento conocido y cuando aparezca el títere de la d, hablaremos utilizando la /d/ como única consonante.
Diccionario de la «d». Preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece por el sonido /d/.
Contamos una historia muy despacio (o la poesía que incluimos a continuación), remarcando las /d/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /d/ que vaya escuchando.
Ejecución de la letra «d»
Construimos una «d» en el suelo con diferentes objetos siguiendo la direccionalidad adecuada.
Construimos una «d» en el suelo con cuerdas o lanas de diferentes colores.
Tratamos de hacer la «d» con nuestro propio cuerpo.
Utilizamos masas para elaborar la «d»: pan, galletas, plastilina, etc.
Escribimos la letra «d» sobre arena, harina, pan rallado, etc.
Escribimos la letra «d» en el aire con la varita mágica.
Utilizamos papel continuo y pinceles para dibujar una «d» de grandes dimensiones.
Recorre los puntos de la «d» con el dedo o con un rotulador para aprender su dirección.
La discriminación auditiva de los sonidos, es decir, su diferenciación, es imprescindible para la adquisición de los fonemas de cada idioma. Para trabajar la discriminación fonética comenzamos utilizando sonidos ambientales claramente diferenciables y vamos reduciendo paulatinamente esa diferenciación para «afinar» el oído, ganar precisión y aplicar esa capacidad de análisis a los fonemas del habla.
En Discriminación auditiva de sonidos ambientales 1 presentamos diversos sonidos. ¿Serás capaz de decirme si es un animal, un medio de transporte o una persona? ¡Adelante!
Niños y adultos vivimos la vida a un ritmo trepidante, tanto que en ocasiones no tenemos tiempo de parar y disfrutar del momento. Los niños se contagian del ritmo acelerado de los adultos, pero el movimiento también es un característica consustancial a la infancia. El movimiento es aprendizaje. Cuando nos movemos por curiosidad, aprendemos. Cuando nos movemos por placer, también aprendemos. Por eso os animamos a utilizar la palabra «QUIETO» solo cuando sea imprescindible o forme parte de un juego.
Para muchos niños es inconcebible permanecer quietos. Son, como suele decirse, elefantes en cacharrería. Parecen no ver nada de lo que hay a su alrededor. Y así es, literalmente: están absortos en lo que les interesa o su acelerado ritmo interior les impide pararse. En nuestra vida cotidiana surgen situaciones que requieren calma y contención, algo que estos niños no pueden hacer sin estrategias específicas para ello.
En este cuento protagonizado por Nico y su Bisabuela se proponen algunas divertidas estrategias para ayudar a controlar la impulsividad.
Nico vive con su bisabuela a la que quiere muchísimo y de la que, en particular, le encanta una cosa: ¡los inventos que fabrica! Nico es alegre y parlanchín, pero también muy inquieto: no hay forma de que se relaje. Todo lo hace tan rápido que en casa le llaman «Rayito». Para algunas cosas le viene muy bien ser tan rápido, pero para otras no tanto. Su impulsividad le ocasiona muchos problemas, no solo en casa sino también con sus amigos.
Nico está harto de pedir perdón una y otra vez. A veces se siente mal por ir ser tan rápido. ¡Y él que pensaba que era un superhéroe!
Por suerte, tiene a su lado a la «Bisa» para enseñarle los beneficios de parar para poder pensar.
Rúper es un hombre prehistórico al que preocupa no poder mostrar a los niños del futuro lo hermoso que es el planeta en el que vive y cómo es su día a día. Por suerte, su buen amigo Grou le ayudará a descubrir la forma de hacerlo. Si quieres saber más sobre nuestros lejanos parientes, esta es la historia ideal para hoy.
El sonido /p/ es un sonido bilabial oclusivo que se pronuncia como una explosión con una salida de aire abrupta. Para ello juntamos los labios ejerciendo algo de fuerza y los abrimos después con una ligera explosión. Hay otras letras que también se pronuncian juntando los labios (el terapeuta pronunciará la /b/ y la /m/), sin embargo la /p/ es la única que lo hace con una explosión. Para facilitar su pronunciación e identificación, podemos apoyarnos en el Gesto Facilitador de Montfort. Este consiste en colocar nuestra mano cerrada al lado de la boca y abrirla al expulsar el aire.
Jugar a la mímica. Fíjate bien: la /p/ se pronuncia juntando los labios con un poco de fuerza y abriéndolos después con una ligera explosión. Verás que el movimiento se parece al que hacen los peces con la boca. Ahora repetiré el movimiento con los labios, pero sin sonido. Cuando veas que hago la /p/ abre el puño al lado de tu boca.
¿Recuerdas la historia de Pepito Pompero? ¿Podrías contármela tal y como la recuerdas? (Si es necesario, podemos ver el vídeo otra vez).
¿Recuerdas algunas de las palabras que se decían en el vídeo y que empezaban por /p/? ¿Puedes decirme otras que se te ocurran a ti?
Ahora te toca ser un Pompero. A ver qué tal se te da. Vamos a llenar de pompas reales o imaginarias toda la habitación. Es importantísimo que dejes entrar el aire por la nariz con boca cerrada y que luego lo expulses por la boca para crear la pompa. Cuando explote diremos PA, PE, PI, PO, PU…
Ahora que ya tienes práctica en el soplo nariz-boca, soplaremos pompas reales sobre todos los objetos que empiecen por «p». ¡No te dejes ninguno! PAPELERA, PASILLO, PUERTA, PELOTA…
Reconocimiento de la forma/grafía «p»
Comparamos la forma de un pompero de verdad con la de nuestro personaje, haciendo hincapié en el palito alargado y el círculo del final. Pero, ¿hay alguna diferencia entre el pompero y la «p»? Sí. El pompero tiene el círculo centrado sobre la parte superior del palito, mientras que nuestro personaje lo tiene a la derecha. ¡Ya sé! ¿Qué te parece si inventamos un pompero que sea exactamente igual a nuestro amigo Pepito. Una brida es el objeto perfecto, aunque también puedes hacerlo con palitos, pajitas o cualquier material al que le puedas dar la forma de «p». Pero recuerda: el círculo SIEMPRE debe ir hacia la derecha, caminando como Pepito Pompero. Y ahora, ¡a soplar pompas con tu invento!
Hacemos una redonda con la mano izquierda y la utilizaremos como pompero manual, soplando pompas a través del orificio. Para ver nuestra «p» vamos a recorrer la mano con un rotulador dibujándola en nuestra piel. ATENCIÓN: sólo puedes utilizar la mano izquierda, si no ya no será una «p».
Aparte de a un pompero, ¿te recuerda la forma de Pepito a algún otro objeto conocido?
¿Dibujamos pisadas como Pepito Pompero? Como él, solo podemos utilizar una pierna. Con el pie izquierdo llenaremos de pisadas un papel gigante y repasaremos todas las huellas creando una «p» (podemos utilizar pintura de manos en el pie).
Dibujamos una letra «p» muy grande (en papel continuo). La recorremos dando saltitos, como Pepito, y pronunciamos el sonido /p/ en cada salto.
Recorremos la «p» grande imitando distintos personajes cuyo nombre empiece por «p» (perro, pingüino, pato, etc.).
Colocamos en la «p» que hemos dibujado en papel continuo pequeños objetos o imágenes de animales o personajes que empiecen por /p/ y otros sonidos. Recorremos el camino recogiendo únicamente los objetos que empiecen por /p/.
Recorremos con el dedo la imagen de la letra impresa (tamaño cuartilla y mirando la letra). Repetimos este mismo ejercicio con la letra impresa en diferentes texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, con el relieve del punzón).
Realizamos el mismo ejercicio sin ver la letra, es decir, recorriéndola con el dedo, en distintas texturas, con los ojos cerrados.
Elaboramos un pequeño títere de Pepito (dibujo al que adherimos un depresor o palito) y buscamos por el centro o por casa otras «p» iguales (el títere nos sirve de modelo).
Transformamos juegos tradicionales: el tres en raya (en lugar de la cruz y el círculo, empleamos la cruz y la «p»), el dominó, busca las diferencias, etc.
Construimos un títere de Pepito Pompero (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos la letra /p/, el niño levanta el títere. Vamos aumentando la dificultad pronunciando palabras con /p/ inicial y /p/ medial.
Elaboramos un mural de «p» y dibujamos en ella todo lo que puede llevar una /p/.
Colocamos aros en el suelo, cada uno de los cuales contendrá diferentes imágenes (algunas empiezan por /p/ y otras por sonidos diferenciados). Cada vez que mostremos el títere de Pepito Pompero, el niño saltará el aro que contenga la «p».
Idioma loco: contamos un cuento conocido y cuando aparezca el títere de Pepito Pompero, hablaremos cuanto se pueda utilizando la /p/.
Diccionario de la «p». Preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece con /p/.
Contamos una historia muy despacio, remarcando las /p/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /p/ que vaya escuchando.
Ejecución de la grafía p
Construimos una «p» en el suelo con diferentes objetos.
Construimos una «p» en el suelo con cuerdas de diferentes colores.
Tratamos de hacer la «p» con nuestro propio cuerpo.
Dibujamos una «p» en papel continuo con las pisaditas de Pepito Pompero (saltando a la pata coja, con pintura de manos aplicada en el pie izquierdo, el niño dibuja una «p»).
Construimos la «p» (de pie frente a otra persona: con el cuerpo recto y los brazos en jarras, identificamos la derecha y la izquierda).
Utilizamos masas para elaborar la «p»: pan, galletas, plastilina, etc.
Escribimos la letra «p» sobre arena, harina, pan rallado, etc.
Escribimos la letra «p» en el aire con la varita mágica.
Utilizamos papel continuo y pinceles para dibujar una «p» de grandes dimensiones.
Convertimos al personaje «Pepito Pompero» en el protagonista de una historieta ilustrada. Para ello, dibujamos varias «pepitos» que recortamos e integramos en las distintas viñetas.