Antes de nada, calentaremos la voz cantando algo de ópera… ¿Recuerdas cómo lo hacía Otto? Vamos a entonar juntos oooooooooo y luego lo haremos alternándonos y en distintos tonos. Puedes cantar, por ejemplo, como un tenor o una soprano (entonamos una /o/ aguda), como un barítono o una mezzosoprano (entonamos una /o/ media) o como un bajo o una contralto (entonamos una /o/ grave).
¡Lo has hecho muy bien! Ahora añadiremos la orquesta. Recuerda que los músicos siempre obedecen a Otto (entonamos la /o/ utilizando diferentes tonos que el niño debe repetir, como si fuera la orquesta. También podemos invertir los papeles: él es Otto y nosotros la orquesta).
Te lo voy a poner un poco más difícil. Yo soy Otto y tú eres la orquesta. Se trata de una orquesta muy ooooobediente, que solo repite el sonido /o/ oooooriginal de ooooootto. Por lo tanto, voy a entonar diferentes sonidos (vocálicos) y tú tendrás que estar atento para repetir únicamente la /o/.
¡Ya eres todo un experto! Ahora nos vamos a poner en la piel del público. ¿Recuerdas lo que le gritaban a Otto? (ooooootra, oooootra). ¿Y lo que hacían los espectadores para demostrar cuánto les gustaba? (la ooooola). Te propongo el juego siguiente: Voy a entonar diferentes palabras. Algunas empezarán por /o/ y otras no. Cuando escuches una palabra que empiece por oooooooo, tendrás que hacer la ooooola. Cuando no empiece por /o/, dirás oooootra, oooootra (atención auditiva).
Reconocimiento de la forma/grafía «o»
Buscamos por la sala (o la casa) objetos que tengan forma de «o» (cinta adhesiva, anilla de las llaves, tijeras…)
Colocamos aros o círculos pintados en papel sobre el suelo (haciendo referencia a su forma, similar a la de Otto) y saltamos de uno a otro mientras entonamos el sonido ooooo-ooooo-ooooo
Hacemos carreras de «o» (hacemos rodar los aros hasta la meta o les damos efecto para que vuelvan). También podemos hacerlo con anillas de botellas de plástico, anillas de cortinas de baño, tapas de botes de legumbres…
Colocamos en una caja distintos objetos y varias anillas grandes. Al introducir la mano, el niño debe reconocer y sacar las anillas (reconocimiento táctil).
Jugamos al lanzamiento de Ottos. Podemos utilizar el típico juego infantil de las anillas para tirarlas y encajarlas en el palo vertical. Si no disponemos de este juego, podemos fabricarlo clavando un lápiz en un trozo de plastilina para que se mantenga vertical y tratar de encargar las «o» (gomas elásticas, piezas de madera, anillas, aros, «o» recortadas en cartón).
Recorremos con el dedo la imagen de la letra «o» impresa (tamaño cuartilla) haciendo hincapié en que comenzaremos siempre desde arriba y de izquierda a derecha (mirando la propia letra). Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra de Otto). Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra elaborada con distintas texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, relieve realizado con el punzón).
Realizamos el mismo ejercicio sin ver la letra, es decir, recorriéndola con el dedo, en distintas texturas, con los ojos cerrados.
Reconocemos la letra «o» (letras móviles de madera) por el tacto, manipulándola con los ojos cerrados.
Reconocemos la letra «o» dibujándola en nuestra espalda o antebrazo.
Asociación fonema-grafía /o/ o
Utilizamos papel continuo y pinceles para dibujar una «o» de grandes dimensiones.
Convertimos al personaje de Otto en el protagonista de una historieta ilustrada. Para ello, dibujamos a Otto y a los miembros de su familia y los integramos en las distintas viñetas.
Construimos un títere de Otto (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos el fonema /o/, el niño levanta el títere. Vamos aumentando la dificultad pronunciando palabras con /o/ inicial y /o/ final.
Elaboramos un mural de Otto y dibujamos todos los objetos con /o/ que se nos ocurran.
Utilizamos un aro como canasta (hacemos referencia a su forma y a su similitud con la «o») y tratamos de encestar objetos que tengan una /o/ (el niño seleccionará previamente aquellos objetos que empiezan por el sonido /o/ del grupo que se le muestra).
Estamos locos: mantenemos una conversación y, cuando aparezca el títere de Otto, la interrumpimos de golpe para entonar ooooo.
Diccionario de la «o». Preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece con el sonido /o/.
Contamos una historia muy despacio, remarcando las /o/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /o/ que vaya escuchando.
Buscamos por la sala y el entorno adyacente, incluso la calle, todas las «o» impresas (carteles, cuadros u otros elementos).
Ejecución de la grafía «o»
Ofrecemos «o» impresas para que el niño haga uso de su creatividad «transformándolas» en los elementos que se le ocurran (como Otto).
Elaboramos un títere de Otto (dibujo al que adherimos un depresor o palito) y buscamos por el centro o por casa otras «o» iguales (el títere nos sirve de modelo).
Construimos una «o» en el suelo con diferentes objetos.
Construimos una «o» en el suelo con cuerdas de distintos colores.
Tratamos de hacer la «o» con nuestro propio cuerpo o con la ayuda de otro.
Utilizamos nuestro cuerpo como si fuese un compás para trazar una gran «o» (mantenemos las piernas abiertas, una de ellas fija, y dibujamos un círculo imaginario con la otra pierna rotando nuestro cuerpo sobre la pierna inmóvil).
Utilizamos grandes moldes u otros objetos similares (tapones, ruedas, anillos…) que nos permitan hacer la «o».
Elaboramos rosquillas con masa; hacemos donuts de plastilina, etc.
Realizamos nuestro propio sello de la «o» (podemos utilizar media patata pequeña en la que hacemos un agujero central con un «descorazonador de manzanas» o un tapón de corcho y tinta).
Escribimos la letra «o» sobre arena, harina, pan rallado, etc.
Escribimos la letra «o» en el aire empleando un lazo de rítmica (atamos un lazo largo, de unos 2 cm de ancho, a un palo o lápiz y lo movemos haciendo círculos).
Dibujamos a Otto y su familia (diferentes «o»). ¿Qué otros nombres se te ocurren para los primos de Otto?