Vamos a recordar el sonido de la /m/ cantando su canción. «Mira la m como se mueve, como se mueve, como se mueve, mira la m, como se mueve, se mueve, se mueve mira esa m, que buena moza, como se mueve, como mariposa, mira la m como se mueve, como se mueve, se mueve, se mueve, mira esa m, que va en la moto, de un lado a otro, se mueve, se mueve. Moza, mueve, mariposa, aaam, mmmmm, mooooola, maraca, moto. Oooommmmmmmm».
El fonema /m/ es un sonido bilabial nasal sonoro. ¿Cómo crees que lo hacemos? Ponte delante de un espejo o de una cámara y fíjate en la cara que pones cuando dices la /m/: cierras la boca completamente, pero entonces, ¿por dónde sale el aire? Pon tu mano en la boca mientras dices mmmm. ¿Dónde notas el aire calentito? ¿Podrías decir la /m/ sin cerrar los labios? Pruébalo. Para facilitar su identificación usaremos el Gesto Facilitador para la lectoescritura de Montfort.
Vamos a cantar ahora un ommmmmmm bien largo. Te va a vibrar toda la cabecita por dentro, hasta la coronilla. Pon la mano en la coronilla, en la garganta, en las mejillas… ¿Notas esa vibración? Vamos a probar ahora con ammmm, emmmm, immmm, ummmm.
Vamos a cantar juntos. ¡A ver quién hace un ommmmm más largo! No olvides dejar que el aire salga por la nariz.
Vamos a crear mariposas con nuestras m. Ponemos un espejo pequeño debajo de la nariz y decimos mmmmmm. ¿Qué pasa en el espejo?
Bailamos un break dance con la canción de la m. Cada vez que oigamos el sonido /m/ pasaremos la mano frente a la boca (gesto facilitador de Montfort). ¿Te animas a grabar la coreografía?
Ahora vamos a hacerlo cantando y bailando.
¿Qué palabras con /m/ recuerdas que salgan en el video? ¿Se te ocurren otras? Vamos a dar un paso bien largo cada vez que se nos ocurra una palabra. ¡A ver quién llega más lejos!
¡Vamos a meter en la canción todas las palabras que se te han ocurrido!
Ahora viene el «más difícil todavía». Te voy a decir palabras con /m/ y sin /m/. Cuando escuches una palabra con /m/ tendrás que hacer el paso de la coreografía. Si no lleva /m/, ¡tendrás que quedarte quieto congelado!
Haremos ahora una batalla entre raperos. ¿Sabías que se llaman «batallas de gallos»? Empezaremos juntos el rap y cuando pare la música, cada uno tiene que decir una palabra con /m/. ¡Pierde el que no se le ocurra ninguna!
Reconocimiento de la letra/grafía «m»
Observa ¿Cuántas zapatillas lleva nuestra m? ¿Cuántas montañitas tiene en la cabeza?
Nuestra «m» se va de excursión por tu casa. Tiene que encontrar a todas sus hermanas. ¿Cuántas has encontrado? (Previamente el adulto habrá pegado «m» impresas a objetos que contengan la m- inicial en su nombre, por ejemplo mesa, manta, mochila…)
Qué desastre!¡Se nos han caído todas al suelo! Vamos a colocarlas bien, tal y como he puesto yo esta.
Tocamos con la yema del dedo índice, recorremos la imagen de la letra «m» impresa (tamaño cuartilla) mientras repetimos su sonido. Hacemos hincapié en que comenzaremos siempre desde arriba y de izquierda a derecha. Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra confeccionada con distintas texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, relieve realizado con el punzón).
Ahora a ciegas. Realizamos el mismo ejercicio sin ver la letra, es decir, recorriéndola con el dedo, en distintas texturas, pero con los ojos cerrados.
Dibujamos en el aire. Dibuja la «m» con el dedo en el aire. También puedes hacerlos con una varita de magia, con una varita de hada, un palo…
Adivina qué letra tienes en la espalda. El adulto dibuja letras conocidas, entre ellas la «m» en nuestra espalda o antebrazo.
Buscamos todas las «m» que sean iguales (cambia el aspecto físico).
Construimos un títere de Eme (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos el fonema /m/, el niño levanta el títere.
Eme tiene muchas ganas de bailar break dance pero solo puede hacerlo sobre objetos que tengan su sonido /m/. Pega una letra «m» en todo lo que creas que le puede gustar (recortamos múltiples «m» y las pegamos sobre todos los objetos que empiecen por esa letra).
Baraja de Eme. Recorta las cartas y pégalas sobre un trozo de cartón para facilitar su manipulación. Barájalas y repártelas entre los dos jugadores. Con las cartas boca abajo, sacamos una carta a la vez y tenemos que decir mmmmmm… y denominar el objeto que ha salido en las cartas. El que diga antes la palabra con m se la queda. Al final de las cartas, quien haya conseguido más gana. Pero atentos porque no todos los dibujos tienen m
Misión imposible: Eme ha recibido un encargo de la agencia de investigación MIA (dibujo del investigador de la MIA pegado en el mueble del comedor). Debe encontrar el mayor número de objetos con «m» en el menor tiempo posible y llevarlos al cuartel general, eso sí, mientras debe ir diciendo la MMMMM bien larga y con el signo facilitador de Montfort.
Idioma loco: mantenemos una conversación y, cuando aparezca el títere de Eme, la interrumpimos de golpe para entonar mmmmm.
Diccionario de la «m»: preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece con el sonido /m/.
Contamos una historia muy despacio, remarcando las /m/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /m/ que vaya escuchando.
Escuchamos la canción de «la Eme se mueve» y cada vez que escuchamos agarramos una «m» de la mesa. ¿Cuántas has conseguido?
Colocamos uno montón de letras grandes en el suelo. Cada vez que escuchemos una palabra con la m saltamos dentro del círculo que tiene la «m» (El adulto las pronunciará de forma exagerada) Después intercambiamos los papeles y es el niño el que dice las palabras.
Ejecución de la letra/grafía «m»
Hacemos una «m» con plastilina. Podemos ponerla tumbada sobre la mesa o de pie, pero siempre respetando la posición correcta. La reseguimos con el dedo siempre de izquierda a derecha
Construimos la «m» en el suelo con objetos que encontremos en casa. Por ejemplo, con una sábana vieja, con unas sillas, con lana…. (empezando siempre desde arriba).
Comparamos las distintas «m» que hemos confeccionado y las hacemos bailar al ritmo de la canción.
Tratamos de hacer la «m» con nuestro propio cuerpo.
«Construimos» la «m» con el cuerpo de otra persona que permanece tumbada sobre el suelo.
Aprendiz y adulto, colocados uno frente a otro, hacen la «m» en el suelo. ¿Qué objetos puede ver cada uno de ellos desde su posición? ¿Son los mismos? ¿Hacia dónde mira cada uno? (derecha – izquierda). ¿Quién se ha colocado igual que la «m»?
Utilizamos masas para elaborar la «m»: pan, galletas, plastilina, etc.
Escribimos la letra «m» en la mampara del baño cuando nos duchamos, en el aire con la varita mágica…
Utilizamos papel continuo o un cartón que tengamos por casa y pinceles para reseguir o dibujar «m» de grandes dimensiones. Poco a poco las vamos haciendo más pequeñas
Convertimos al personaje de la eme en el protagonista de una historieta ilustrada. Para ello, dibujamos varias «m» que recortamos e integramos en las distintas viñetas.
En esta nueva edición de las Letras Animadas se incorpora a nuestros divertidos personajes una señorita muy sonriente –«Susi Serpiente»– que, a ritmo de rap, familiariza al niño con la grafía y el sonido de la /s/.
Identificación del sonido/fonema /s/
¿Recuerdas el sonido que hace Susi Serpiente? Practicamos una /s/ larga inspirando por la nariz y expulsando el aire por la boca. Puedes probar distintas intensidades y duración. Coloca el dorso de la mano frente a la boca e identifica por qué lugar sale el aire.
¿Conoces alguna otra cosa que haga un sonido parecido? Si el niño no identifica ningún objeto o animal, podemos facilitarle algún ejemplo como «Imagina que pinchas un globo. ¿Cómo sonaría?» o «Imagina que haces pis. ¿Cómo sonaría?»
¿Eres capaz de imitar la forma de caminar de Susi mientras haces el mismo sonido que ella?
Vamos a hacer una lucha de serpientes. ¡A ver quién hace la /s/ más larga! ¡A ver quién la hace más larga!
Ponte delante de un espejo y pronuncia la /s/. ¿Te has dado cuenta de que no puedes verte la lengua? Ahora pronuncia una /z/ larga. ¿Notas alguna diferencia? ¿Cuál? Sácate una foto con cada uno de los sonidos y encuentra las diferencias.
¿Recuerdas el rap de Susi Serpiente? Vamos a escucharlo otra vez prestando mucha atención al sonido sssssss. Cada vez que escuchemos una /s/, haremos la serpiente con la mano (movimiento ondulatorio con la mano)
Ahora lo haremos un poco más difícil. ¿Te atreves a cantar el rap con Susi?
¿Recuerdas alguna de las palabras con /s/ que dice la niña del vídeo? ¿Se te ocurre alguna más?
¡Vamos a meter en el rap todas las palabras que se te han ocurrido!
Ahora haremos una batalla entre raperos. ¿Sabías que se llaman «batallas de gallos»? Empezaremos juntos el rap y cuando pare la música, cada uno tiene que decir un palabra con /s/. ¡Pierde el que no se le ocurra ninguna!
Reconocimiento de la forma/grafía «s»
¿Te has fijado hacia dónde camina siempre Susi? (visionamos de nuevo el vídeo haciendo hincapié en la dirección).
Colocamos dos animales u objetos a la derecha del niño, uno de los cuales empieza por /z/ y el otro por /s/. Colocamos una «s» recortada (o moldeada con plastilina) a la izquierda y le pedimos que la desplace hacia el objeto que empiece por /s/. Es importante que la «s» se mueva siempre de izquierda a derecha para mantener la orientación correcta.
Susi siempre camina hacia la derecha. ¿Sabrías decirme cuál es tu derecha? Si no lo sabes, fíjate bien en Susi Serpiente.
Distribuimos sobre la mesa varias «s» recortadas (con distintas orientaciones). ¿Puedes colocarlas igual que Susi? ¿Qué cosas de la habitación puede ver Susi desde tu posición?
Ahora llévala a otra habitación y colócala como a ella le gusta. ¿Qué puede ver ahora?
Recorremos con el dedo la imagen de la letra «s» impresa (tamaño cuartilla) mientras repetimos su sonido. Hacemos hincapié en que comenzaremos siempre desde arriba. Repetimos este mismo ejercicio utilizando la letra confeccionada con distintas texturas (fieltro, lija, cartón de relieve, relieve realizado con el punzón).
Realizamos el mismo ejercicio sin ver la letra, es decir, recorriéndola con el dedo, en distintas texturas, con los ojos cerrados.
Reconocemos la letra «s» dibujándola en nuestra espalda o antebrazo.
Buscamos todas las Susis que sean iguales (cambia el aspecto físico).
Ofrecemos «s» impresas para que el niño haga uso de su creatividad «transformándolas» en los elementos que se le ocurran.
Elaboramos un pequeño títere de Susi (dibujo al que adherimos un depresor o palito) y buscamos por el centro o por casa otras «s» iguales que el adulto habrá distribuido visibles (el títere nos sirve de modelo).
Realizamos ropa o accesorios con solapitas a los lados (tipo Mariquita Pérez) para ponérsela a Susi.
Construimos un títere de Susi (un dibujo al que adherimos un depresor o palito). Cada vez que digamos el fonema /s/, el niño levanta el títere.
Susi está hambrienta, pero solo le gustan las cosas que tienen el sonido /s/. Pega una letra «s» en todo lo que creas que le puede gustar. (Recortamos numerosas «s» y las pegamos sobre todos los objetos que empiecen por esa letra).
Come-eses: tomamos dos cubos o vasos de plástico. En uno de ellos pegamos la imagen de Susi y en el otro la del león. Entregamos un vaso a cada uno de los dos jugadores. Sobre la mesa, distribuimos las fichas con imágenes de distintos objetos (recórtalas y pégalas sobre un trocito de cartón para que sea más fácil manipularlas); contamos hasta tres ¡y a comer! Ganará el jugador que antes se coma sus fichas, pero recuerda que el jugador que tiene el vaso de Susi solo podrá comer las fichas que tengan el sonido /s/ y viceversa.
Cesta y puntos: pegamos a Susi en un vaso o cubo y a la cigüeña en otro. Encestamos en el vaso de Susi las fichas con elementos que empiezan por el sonido /s/ y en el de la cigüeña las que empiezan por /z/. ¡Bate tu propio récord haciéndolo en el menor tiempo posible! No olvides repetir sssssss cada vez que lances una ficha con /s/.
Susi va de playa: la Serpiente Susi busca objetos con su sonido favorito. ¿Puedes ayudarle a encontrarlos?
Idioma loco: mantenemos una conversación y, cuando aparezca el títere de Susi, la interrumpimos de golpe para entonar sssssss.
Diccionario de la «s». Preparamos un librito en el que dibujamos todo lo que empiece con el sonido /s/.
Contamos una historia muy despacio, remarcando las /s/. Entretanto, el niño escribirá en una libreta (o pizarra, arena, pincel, etc.) todas las /s/ que vaya escuchando.
Buscamos por la sala y el entorno adyacente, incluso la calle, todas las «s» impresas (carteles, cuadros u otros elementos).
Construimos una «s» en el suelo con diferentes objetos (empezando siempre desde arriba).
Transformamos diversas cuerdas extendidas sobre el suelo en una «s» (podemos hacer comparaciones: Susi se estira en el suelo; Susi se prepara para caminar… También podemos utilizar limpiapipas).
Tratamos de hacer la «s» con nuestro propio cuerpo.
Recreamos la «s» con el cuerpo de otra persona que permanece tumbada sobre el suelo.
Aprendiz y adulto, colocados uno frente a otro, hacen la serpiente (Susi) en el suelo. ¿Qué objetos puede ver cada uno de ellos desde su posición? ¿Son los mismos? ¿Hacia dónde mira cada uno? (derecha – izquierda). ¿Quién se ha colocado igual que Susi?
Utilizamos masas para elaborar la «s»: pan, galletas, plastilina, etc.
Escribimos la letra «s» en el aire con la varita mágica.
Utilizamos papel continuo y pinceles para dibujar una «s» de grandes dimensiones.
Convertimos al personaje Susi en el protagonista de una historieta ilustrada. Para ello, dibujamos varias «Susis» que recortamos e integramos en las distintas viñetas.
El proyecto Letras Animadas ha sido creado como recurso de intervención terapéutica en trastornos de la lectoescritura o dificultades en su adquisición en niños mayores de cinco años. El personaje que representa cada letra animada protagoniza un video que nos hace sonreír y que se acompaña de multitud de actividades para trabajar la lectoescritura desde una estimulante perspectiva: la de divertirse con las letras fuera del ámbito escolar.
El proceso de asociación estímulo visual–estímulo fonológico que los niños aprenden de forma natural durante los cursos de primaria, resulta complicado para quienes padecen dislexia o trastorno de aprendizaje de la lectura. La mayoría de los niños aprenden las letras con apoyo visual, es decir, asociando el sonido a la grafía, pero en los niños con trastornos en la adquisición de la lectoescritura esta repetición exige un entrenamiento sistemático y exhaustivo, que podemos apoyar a través de otros canales. Todos los juegos y estrategias de aprendizaje que presentamos con esta serie de vídeos comparten un factor común: el uso de diferentes vías sensoriales (vista, oído, tacto) y de facilitadores fonológicos, semánticos y motrices en situaciones de gran valor para el aprendiz por su carácter experiencial.
¿Por qué elegimos tipografía de imprenta para los personajes?
Durante la adquisición del código escrito, algunos niños tienen dificultades para asociar la grafía con el fonema correspondiente, debido a que el código escrito está compuesto por figuras que se relacionan de manera arbitraria con los diferentes sonidos del lenguaje que representan. Los aprendices comienzan decodificando la letra ligada para, una vez en primaria, dar el salto a la letra de imprenta. El niño sin dificultades puede aprender varias equivalencias (un mismo sonido se representa de diferentes maneras), pero este aprendizaje resulta mucho más costoso para el niño con dislexia u otro trastorno del aprendizaje. ¿Por qué no simplificar las cosas entonces? ¿Por qué comenzar el aprendizaje de la lectura con la letra ligada para pasar después a la letra de imprenta? ¿Aporta beneficios este procedimiento? Nosotros somos de la opinión de que este sistema no hace más que complicar las cosas al niño con problemas de adquisición de la lectoescritura.
¿Cómo organizamos las actividades?
Todas las letras incluyen actividades perceptivas y manipulativas -siempre divertidas- para que el niño se familiarice con el sonido y la forma. Estas actividades son previas al uso del lápiz y el papel: vamos a leer y a escribir, pero sin lápices ni lecturas.
Las actividades se organizan en cuatro apartados:
IDENTIFICACIÓN DEL SONIDO/FONEMA: presentamos al niño el sonido aislado (canal auditivo) de la letra para que aprenda a identificarlo en el habla cotidiana. Utilizamos para ello gestos facilitadores y nos centramos en las características del sonido.
RECONOCIMIENTO FORMA/GRAFÍA: presentamos al niño (canal visual) la forma arbitraria que representa el sonido trabajado. Tendrá que reconocer esa forma en distintos entornos.
ASOCIACIÓN FONEMA-GRAFÍA: cuando el niño es capaz de identificar el sonido y reconocer su grafía, realizamos la integración auditivo-visual. La repetición sistemática y el entrenamiento DIARIO de este proceso automatizará la decodificación y será la clave del éxito.
EJECUCIÓN DE LA GRAFÍA: el niño aprende finalmente el trazo o el dibujo correspondiente a la grafía que representa el sonido trabajado.
La comprensión lectora comienza antes de que el niño inicie la lectura. La contextualización de la información que va a leer, así como la relación con experiencias personales, son grandes facilitadores.
Como el niño ya parte de experiencias o conocimientos relacionados con la lectura que llevará a cabo, podrá destinar más recursos cognitivos a extraer el significado y generar asociaciones, lo que facilita la integración de la información nueva con la ya existente.
La lectura es un aprendizaje complejo debido al gran número de procesos y funciones cognitivas que engloba. El niño inicia la andadura ejercitándose en la mecánica lectora para enfrentarse posteriormente a tareas exigentes como la extracción del significado. Para la correcta compresión lectora debe contar con recursos cognitivos que faciliten el análisis morfosintáctico y semántico. Solo así será capaz de extraer las ideas principales del texto y adquirir nueva información.
Poseer conocimientos previos sobre el tema que se va a leer favorece la comprensión y, por consiguiente, los procesos de acomodación de la nueva información. Con «La rayuela» trabajamos la comprensión lectora utilizando este juego tradicional como herramienta facilitadora.
El deletreo es una actividad compleja que el aprendiz consolida a medida que desarrolla la ruta fonológica implicada en la lectura: el niño debe acceder a la representación fonológica de la palabra y traducirla a la secuencia de grafías correspondiente. A medida que desarrolla la ruta visual, también también se apoyará en la representación visual de la palabra. Con este recurso reforzamos la capacidad de deletreo y procesamiento secuencial.
Al mostrar las letras que conforman la palabra (aunque descolocadas) compensamos el peso de la memoria de trabajo implicada en el deletreo y favorecemos la motivación del niño hacia la tarea.
El niño decodifica inicialmente las grafías de forma aislada, para ir haciéndolo después a través de pequeñas agrupaciones (sílabas). La lectura de sílabas ofrece distintos niveles de complejidad: sílabas directas (consonante + vocal), inversas (vocal + consonante) y complejas (CVC, CCV o CCVC). Los lectores poco ágiles muestran dificultad en la lectura de las silabas complejas.
Con esta actividad reforzamos la lectura ágil de sílabas complejas a través de estrategias de carácter fonológico y visual.