Dada la importancia del rastreo visual, es aconsejable estimular esta capacidad en el niño como medio de prevenir dificultades atencionales o problemas de aprendizaje que afectarán a muchos ámbitos de su vida, entre otros, a su rendimiento escolar en materias como las matemáticas o la lectoescritura.
Una eficaz forma de hacerlo es comenzar en un contexto controlado y divertido, como puede ser un cuento o una imagen, para pasar después al entorno cotidiano.
