Dibujo compartido

A pesar de lo necesario que es para el humano, interactuar con otros no es tarea fácil para los niños con escasa flexibilidad cognitiva-conductual. Sus dificultades para aceptar propuestas o planteamientos de otros condiciona su interacción con iguales. Esto puede deberse a sobreprotección o falta de límites, pero también a la rigidez cognitiva propia del niño, que experimenta síntomas de ansiedad cuando algo no sale como espera o no se ajusta a lo que está habituado.

Este juego, que engloba una tarea compartida y otra individual, nos permite reflexionar con el niño (a través de su propia experiencia) sobre las muchas ventajas que ofrece la diversidad de opiniones y el trabajo colaborativo.

Detective de los pensamientos

Una misma realidad puede ser interpretada de muchas maneras. No es la realidad, por tanto, la que genera nuestras emociones, sino la interpretación que hacemos de la misma: nuestro pensamiento condiciona nuestras emociones. La presencia de pensamientos negativos ocasiona distorsiones cognitivas que generan malestar emocional. El primer paso para alcanzar el bienestar es la identificación consciente de los pensamientos concretos que subyacen tras ese malestar.

Aunque no es tarea fácil, dado el carácter automático de los pensamientos, el conocimiento de los mismos es de gran ayuda para poder racionalizar y controlar «las trampas» que la distorsión cognitiva genera.

La gymkana de las decisiones

La adopción de decisiones es esencial en nuestro día a día. Desde la elección de lo que queremos desayunar, hasta la planificación del fin de semana, debemos ser capaces de plantearnos distintas posibilidades y de elegir entre ellas.

Lo que en principio puede parecer sencillo, puede terminar generando respuestas de frustración en la persona. Esto puede deberse a causas tales como la dificultad para identificar las opciones o, por el contrario, al hecho de identificar tantas (relevantes e irrelevantes) que se complica sobremanera el proceso de elección. También pueden verse involucrados aspectos relacionados con la personalidad tales como la tendencia al perfeccionismo, la inseguridad en uno mismo o el miedo al fracaso.

Sea cual fuere la causa, la dificultad a la hora de decidir termina afectando a la vida cognitiva, psicológica y social de la persona. Debemos favorecer, por tanto, la autonomía y toma de decisiones del niño en el ámbito familiar y escolar.