Fases del entrenamiento auditivo

Las fases del entrenamiento auditivo en casos de pérdidas auditivas severas y profundas que se beneficien de prótesis auditivas y/o implantes clocleares debe llevarse a cabo en estrecha colaboración con el audioprotesista y el equipo técnico a cargo, trabajando con equipos y programas especializados capaces de medir frecuencias, intensidad, alternar oídos y hacer enmascaramiento. Este trabajo debe ser muy preciso para optimizar el rendimiento de las prótesis.

En BlaBla nos inspiramos en estas fases para trabajar con niños que necesitan estimulación auditiva ya que, aunque las condiciones de partida son diferentes, trabajamos las mismas capacidades.

I. DETECCIÓN. Establecer la actitud de escucha del estímulo sonoro, la orientación hacia el mismo y la búsqueda del sonido.

II. DISCRIMINACIÓN. Determinar si los sonidos recibidos son iguales o diferentes.

III. IDENTIFICACIÓN. Elegir entre varias opciones sonoras cuál es la que ha sonado.

IV. RECONOCIMIENTO. Identificar el sonido con un elemento y reproducir el sonido o la serie de sonidos.

V. COMPRENSIÓN. Comprensión del lenguaje oral, desde palabras hasta frases, preguntas y/o conversaciones.

Busca-rimas

En esta actividad presentamos tres palabras que el niño debe escuchar y retener en la memoria de trabajo auditiva para poder analizarlas y determinar cuáles riman entre sí. Como prerrequisito necesitará conocer los conceptos igual/diferente y principio/final. Esta habilidad de análisis es un prerrequisito fundamental para la adquisición de la lectoescritura, ya que constituye la base de la conciencia fonológica y silábica.

Hemos preparado, además, imágenes que sirven de ayuda visual, si es necesario, o como cartas para que niño y terapeuta jueguen a ver quién encuentra antes la solución. ¡No olvidéis lo mucho que les gusta a los niños ganarnos!

Fase I DETECCIÓN

Presencia o ausencia de sonido. Vamos a entrenar al niño a detectar sonidos inesperados y hacerle saber al adulto que lo ha escuchado mediante un gesto o una acción. Estas pueden ser algunas actividades simples que podemos hacer en sesión:

  • Condicionar una acción par que la haga que cada vez que escuche un sonido. Por ejemplo lanzar una pelota cada vez que hacemos un sonido. Primero lo haremos cara a cara para que el niño entienda la dinámica y después haremos el sonido sin que lo vea tapándolo con una pantalla o situándonos detrás de él.
  • Cantar o hacer sonar una canción en un dispositivo y bailar juntos. Cuando la canción deja de escucharse nos quedamos quietos como estatuas.
  • Manos arriba. El niño hará un sonido continuo y el adulto bailará con las manos hacia arriba. Cuando deje de emitir sonido, el adulto bajará las manos.
  • Carteles Presencia/Ausencia. Haremos las mismas dinámicas pero esta vez levantaremos el cartel del altavoz sonando cada vez que se escuche la música o cualquier sonido.
  • Localizar fuente sonora. El niño se pone de espaldas o espera fuera de la sala mientras escondemos un juguete sonoro por la sala. Antes de que entre lo accionamos y tiene que localizarlos. Lo ideal es disponer de objetos con distintas frecuencias e intensidades para podernos adecuar a las capacidades auditivas del niño.
  • Escondite sonoro. En casa el adulto se esconde con un objeto sonoro y lo hace sonar. El niño tiene que salir a buscarlo como si jugara al escondite. Intercambiamos los papeles y jugamos tantas veces como queramos.
  • Orquestra casera. Buscamos por casa objetos que hagan sonido y montamos nuestra propia orquestra.
  • Entrenamiento fase I Presencia Ausencia en el ordenador. En esta actividad encontrarás sonidos para escuchar en el ordenador y levantar la bandera del sonido
  • DETECCIÓN DE SONIDOS EN CASA Presentamos sonidos inesperados mientras el niño está de espaldas, en distintos rincones en casa. Cuando el niño detecte el sonido debe hacer una acción.