Ejercicio destinado a reforzar los aspectos siguientes:
- Focalización
- Rastreo
- Memoria visual


Ejercicio destinado a reforzar los aspectos siguientes:


La forma en cómo nuestro cerebro capta, procesa e interpreta la información visual que percibimos es un elemento clave a la hora de entender el mundo circundante y, en particular, para el aprendizaje de la lectura.
En esta ocasión utilizamos materiales creados por los propios niños como herramienta de trabajo.
Éraseuna vez unos trillizos que se parecían muchísimo….
La comprensión lectora comienza antes de que el niño inicie la lectura. La contextualización de la información que va a leer, así como la relación con experiencias personales, son grandes facilitadores.
Como el niño ya parte de experiencias o conocimientos relacionados con la lectura que llevará a cabo, podrá destinar más recursos cognitivos a extraer el significado y generar asociaciones, lo que facilita la integración de la información nueva con la ya existente.
La lectura es un aprendizaje complejo debido al gran número de procesos y funciones cognitivas que engloba. El niño inicia la andadura ejercitándose en la mecánica lectora para enfrentarse posteriormente a tareas exigentes como la extracción del significado. Para la correcta compresión lectora debe contar con recursos cognitivos que faciliten el análisis morfosintáctico y semántico. Solo así será capaz de extraer las ideas principales del texto y adquirir nueva información.
Poseer conocimientos previos sobre el tema que se va a leer favorece la comprensión y, por consiguiente, los procesos de acomodación de la nueva información. Con «La rayuela» trabajamos la comprensión lectora utilizando este juego tradicional como herramienta facilitadora.
Pulsa sobre las palabras en el orden adecuado para completar una frase que tenga sentido.
El deletreo es una actividad compleja que el aprendiz consolida a medida que desarrolla la ruta fonológica implicada en la lectura: el niño debe acceder a la representación fonológica de la palabra y traducirla a la secuencia de grafías correspondiente. A medida que desarrolla la ruta visual, también también se apoyará en la representación visual de la palabra. Con este recurso reforzamos la capacidad de deletreo y procesamiento secuencial.
Al mostrar las letras que conforman la palabra (aunque descolocadas) compensamos el peso de la memoria de trabajo implicada en el deletreo y favorecemos la motivación del niño hacia la tarea.
A través de este ejercicio, reforzaremos los aspectos siguientes:
El niño decodifica inicialmente las grafías de forma aislada, para ir haciéndolo después a través de pequeñas agrupaciones (sílabas). La lectura de sílabas ofrece distintos niveles de complejidad: sílabas directas (consonante + vocal), inversas (vocal + consonante) y complejas (CVC, CCV o CCVC). Los lectores poco ágiles muestran dificultad en la lectura de las silabas complejas.
Con esta actividad reforzamos la lectura ágil de sílabas complejas a través de estrategias de carácter fonológico y visual.
Introduce una palabra para que se pueda deletrear:
Palabra: