El heladero

Entre los 3 y 5 años, el niño comienza a desarrollar la habilidad de reflexionar y comprender los comportamientos, intenciones, pensamientos y sentimientos de los otros. Durante ese desarrollo va integrando el sentido de la autoconciencia con la capacidad de distinguir su propio «yo» del de los demás, todo ello en un marco en el que las normas sociales y morales son cada vez más importantes.

Alrededor de los 4 años, el niño tiene creencias sobre las creencias de otros (que distingue de las propias) y es capaz de hacer o predecir acciones en función de esas creencias. Puede, por tanto, de entender estados de «falsa creencia», desarrollando una teoría de la mente refinada.

Dependiendo del momento evolutivo en el que se encuentre el niño, tendrá capacidad para comprender creencias de primer orden (Daniela y Cloe: el niño piensa que Daniela cree), como ilustramos con la actividad anterior, o creencias de segundo orden (El heladero: el niño piensa que Jon cree que Carmen piensa…o el niño piensa que Carmen cree que Jon piensa), como se ejemplifica en este recurso.